La alerta por la presencia de la mosca del gusano barrenador en Querétaro ha encendido las alarmas entre productores y autoridades, ante el riesgo de que esta plaga se extienda con rapidez por la región. Hasta el momento, se han confirmado más de 13 casos en municipios de la Sierra Gorda y zonas limítrofes con San Luis Potosí y Guanajuato, lo que ha obligado a activar protocolos de emergencia para contener su avance.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Querétaro explicó que el insecto representa una amenaza seria para el sector pecuario, ya que sus larvas pueden causar graves daños en el ganado, incluso llevando a la muerte de los animales afectados. “Es una situación que requiere atención inmediata. Los productores deben estar atentos a cualquier señal de infestación y reportar de inmediato cualquier caso sospechoso”, advirtió.
Para hacer frente a esta emergencia, las autoridades estatales y federales han puesto en marcha un plan de acción coordinado. Entre las medidas más destacadas se encuentra la liberación de moscas estériles, una técnica que ha demostrado ser efectiva en el control de plagas. Actualmente, la planta ubicada en Chiapas produce alrededor de 100 millones de ejemplares semanales, pero se espera que esta cifra aumente significativamente en los próximos meses.
De acuerdo con las proyecciones, para junio la producción nacional de moscas estériles podría incrementarse de manera considerable, y hacia finales de año se estima que se alcancen hasta 500 millones de ejemplares por semana. Este aumento en la capacidad de producción es clave para lograr una erradicación efectiva de la plaga, ya que la técnica consiste en saturar las zonas afectadas con machos estériles que, al aparearse con hembras silvestres, impiden la reproducción del insecto.
Además de esta estrategia, las autoridades han intensificado las labores de vigilancia y monitoreo en las áreas de riesgo, así como campañas de concientización entre los ganaderos para que adopten medidas preventivas. Entre las recomendaciones se incluye la revisión constante del ganado, el uso de trampas y la aplicación de tratamientos específicos en caso de detectar la presencia de larvas.
La colaboración entre los diferentes niveles de gobierno y los productores será fundamental para contener el brote. Aunque el panorama es preocupante, las autoridades confían en que, con las acciones implementadas, se podrá frenar la propagación de la mosca del gusano barrenador y proteger al sector agropecuario de la región. Mientras tanto, el llamado a la población es claro: mantenerse informada, reportar cualquier indicio de la plaga y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias para evitar mayores pérdidas.

































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































